—La golpeó a ella y ahora golpeó a Regina.
—Yo quería advertirte —dijo Beatriz—, pero Victoria revisaba mi teléfono. Me repetía que tú usarías cualquier cosa para destruirlo.
—¿Por qué defendiste a Arturo después de la fiesta?
Hubo un silencio largo.
—Porque estaba a mi lado mientras escribía.
Laura cerró los ojos.
—Sal de esa casa con Lucía.
—No tengo dinero.
—Elena puede ayudarte.
Beatriz respiró con dificultad.
—Hay algo más. Arturo sabe de tu carpeta. Carlos le dijo que quizá guardas copias de las cuentas de la empresa.
Antes de que Laura preguntara, alguien golpeó la puerta.
3 golpes pesados. Una pausa. Otros 3.
—Abre, Laura —gritó Arturo desde el pasillo—. Vamos a hablar de esa maldita carpeta.
Regina comenzó a llorar en la habitación. Nora la llevó al baño, la parte más alejada de la entrada. Laura llamó a emergencias y activó la cámara del teléfono sin acercarse.