PARTE 2
La grabación comenzó 40 minutos antes de que Laura llegara a la fiesta.
La cámara estaba escondida entre los libros de una repisa y apuntaba hacia la entrada y parte del comedor. Carlos la había instalado después de un robo de paquetes, pero olvidó que el sistema guardaba cada movimiento en una cuenta externa.
En la pantalla aparecieron Victoria, Carlos y Arturo junto al perchero. Arturo sostenía una copa y observaba los globos dorados con fastidio.
—Te dije que Laura vendría con la niña y convertiría todo en un drama.
—Ignórala —respondió Carlos—. Siempre necesita atención.
Victoria acomodó una pulsera sobre su muñeca y bajó la voz.
—Hoy tiene que perder el control delante de todos. Cuando lo haga, diremos que es inestable y pediremos la custodia temporal de Regina.
Laura miró a la detective Mariana Ríos y luego a Elena Salgado, la abogada que había llamado esa misma mañana. Sintió que la silla desaparecía debajo de su cuerpo.