Sin embargo, los teléfonos contenían 14 meses de conversaciones. Ofelia preguntaba por el saldo de las cuentas, proponía compras para aumentar las deudas y presionaba a Mauricio para obtener la escritura.
En un mensaje escribió:
“Una mujer que gana más termina humillando al marido. Quítale el control antes de que te abandone.”
Mauricio respondió:
“Estoy trabajando en eso.”
Los peritos comprobaron que Ofelia conocía el plan, pero no pudieron demostrar que hubiera realizado transferencias o falsificado firmas directamente. Su participación había sido constante, aunque las acusaciones más graves recayeron sobre Mauricio y Rebeca.
La defensa de Mauricio ofreció devolver parte del dinero si Valeria retiraba la denuncia por violencia.
Sandra rechazó la propuesta.
—No pueden comprar su silencio con el dinero que le robaron.
Mauricio envió una carta por medio de su abogado.
“Cometí errores porque tenía miedo de perderte. Mi familia dependía de mí y nunca entendiste esa presión. Si hubieras sido más generosa, nada habría sucedido.”