La verdadera confrontación ocurrió dos semanas después, al terminar una diligencia en la Fiscalía. Ofelia estaba con su abogado en el pasillo. Cuando me vio, se acercó sin que nadie se lo pidiera.
—Lucía, vas a destruir a esta familia por un error —dijo con voz temblorosa—. No quería que Renata acabara en un quirófano.
—Entonces debiste pedir ayuda cuando te dijo que le dolía.
—Pensé que exageraba. Tú siempre has exagerado con ella.
—En el video le dices que se calle. También preparaste una acusación antes de darle los imanes. Eso no fue una distracción.
—Yo hubiera cuidado mejor a esa niña —insistió, ya sin lágrimas.
—Tuviste dos oportunidades. Cuando se los diste y cuando te dijo que le dolía. En las dos elegiste protegerte a ti misma.
Miró a Andrés como tantas otras veces.