—Hoy no celebraremos un matrimonio —dijo—. Celebraremos que la verdad llegó antes de la firma.
Su tía fue la primera en levantarse.
—Yo me quedo contigo.
Esteban se colocó a su lado. Después se sumaron Lucía, las damas, varios familiares y hasta la madre de Julián.
Adriana dio 1 paso hacia Renata.
—No me hagas esto.
La expresión de Renata se quebró por primera vez.
—Yo no te hice nada. Solo traje testigos.
Salió de la iglesia sin música. Lucía levantó la cola del vestido y caminó detrás de ella, no como dama de honor, sino como hermana.
En las escaleras, Julián la alcanzó.
—Tu madre me persiguió —dijo—. Yo cometí un error, pero ella estaba obsesionada.
—Hace 1 minuto dijiste que estabas confundido. Ahora dices que eres víctima. ¿Cuál mentira vas a conservar?
—No sabes todo.
—Entonces dilo.
Julián miró a los invitados reunidos en la puerta.