El salón quedó quieto.
Luego Teresa fue la primera en ofrecer una aportación. Arturo duplicó el cheque. Mauricio puso a disposición sus servicios notariales sin costo. 2 abogadas presentes se ofrecieron como voluntarias. La dueña del hotel prometió prestar 1 salón al mes para talleres.
Adriana se acercó al final, con la voz apenas audible.
—Puedo vender la casa y aportar una parte.
Renata la miró durante varios segundos.
—No compres mi perdón.
—No. Quiero devolver algo de lo que ayudé a poner en peligro.
—Hazlo sin esperar que yo te reciba.
—Lo haré.
Los siguientes meses fueron difíciles. Julián fue acusado de falsificación, tentativa de fraude, uso indebido de información financiera y extorsión. Las grabaciones de Mauricio y los mensajes de Adriana demostraron que había planeado acceder al fideicomiso antes de la boda. También aparecieron 3 inversionistas engañados.