—El miércoles —respondió Ofelia—. Yo los voy a tener ocupados en Chapala.
Sentí un escalofrío.
Daniel me había propuesto ir el miércoles a ayudar a su madre con unas reparaciones en su terreno.
Seguí escuchando.
—¿Y tu hijo está enterado? —preguntó Víctor.
Ofelia soltó una risita.
—Daniel hace lo que yo le digo.
—¿Y si se arrepiente?
Mi suegra se quedó callada unos segundos antes de contestar:
—Entonces le recuerdo los documentos que guardo de su antiguo trabajo. No va a arriesgar su carrera por defender el dinero de su esposa.
Tuve que reproducir aquella conversación tres veces.
¿Qué documentos? ¿Qué había hecho Daniel antes de casarnos?
Esa noche, mientras él se bañaba, revisé las grabaciones de otra cámara.
Encontré una llamada que había hecho desde nuestra cocina.
—Mamá, ya está confirmado. Lucía va a ir conmigo el miércoles. Tiene la tarde libre. Pero acuérdate de lo que hablamos, ¿sí?