Se cubrió la cara.
—Mi mamá me tenía amenazado.
Antes de casarnos, Daniel había firmado constancias falsas sobre trabajos no realizados en un proyecto. Ofelia lo ayudó a ocultarlo y guardó copias. Después las usó para amenazarlo con denunciarlo y dejarlo sin empleo.
—Pensé que sólo quería revisar qué teníamos —dijo—. Me pidió la llave y la combinación. Me aseguró que era por seguridad.
—¿Y cuando desapareció mi broche? ¿Y cuando te pregunté por el retiro del banco?
Guardó silencio.
—Sabías que estaba robando y aun así la ayudaste.
—Tenía miedo de perder mi trabajo.
—Y para conservarlo decidiste arriesgar mi futuro.
Daniel empezó a llorar. Me suplicó que no acabáramos ocho años de matrimonio por culpa de su madre. Me prometió que cortaría toda relación con ella, que buscaría otro empleo y que iríamos a terapia.