Instala apoyos cuando sean necesarios. Las barras de seguridad en el baño y los pasamanos en las escaleras pueden facilitar los desplazamientos.
Evita improvisar apoyos. Una silla ligera o un mueble con ruedas no son sustitutos seguros de un soporte diseñado para ayudar a levantarse.
Si la persona necesita un bastón o un andador, debe utilizar uno adecuado a su estatura y aprender a manejarlo correctamente con ayuda profesional cuando sea necesario.
5. No revisar los medicamentos ni prestar atención a los mareos
Algunos medicamentos pueden causar somnolencia, mareos, disminución de la presión arterial o una reducción del estado de alerta. Estos efectos pueden afectar el equilibrio, especialmente cuando se combinan varios tratamientos.
Entre los medicamentos que pueden contribuir a las caídas se encuentran determinados sedantes, somníferos, fármacos para la presión arterial y algunos medicamentos utilizados para tratar problemas neurológicos o del estado de ánimo. El efecto depende del medicamento, la dosis, la combinación con otros productos y las características de cada persona.