Los ejercicios de fuerza y equilibrio pueden ser especialmente útiles para las personas mayores, pero deben adaptarse a sus capacidades. Si ya existen caídas, mareos o problemas importantes para caminar, lo recomendable es consultar primero con un profesional sanitario o fisioterapeuta.
No es necesario comenzar con actividades intensas. La regularidad y la seguridad son más importantes que la velocidad o la dificultad.
2. Levantarse demasiado rápido de la cama o de una silla
¿Alguna vez has visto a una persona mayor levantarse y detenerse inmediatamente porque siente que todo le da vueltas? En algunos casos, esto puede estar relacionado con una bajada de la presión arterial al cambiar de posición, conocida como hipotensión ortostática.
Cuando una persona pasa rápidamente de estar acostada o sentada a ponerse de pie, la presión arterial puede disminuir temporalmente. Esto puede provocar mareo, visión borrosa, debilidad o sensación de desmayo.