La escena que más conmovió a Viviana ocurrió un sábado en un centro comunitario de Ecatepec financiado por el programa. Había consultas médicas, asesoría legal y una ludoteca para hijos de empleados. Emiliano corría entre los juegos cuando una mujer del área de limpieza abrazó a Mateo.
—Mi hijo sigue en tratamiento porque este fondo pagó los estudios que yo no podía cubrir.
Viviana observó en silencio. Comprendió que el hombre que la había cargado fuera del humo seguía haciendo lo mismo, solo que ahora cargaba problemas que nadie quería mirar.
Más tarde, ella se acercó a Emiliano. El niño le mostró la exposición escolar que nunca pudo presentar el día del incendio. En la cartulina aparecía una foto de su madre y una frase escrita con letras torcidas: “Ser valiente es cuidar a alguien aunque tengas miedo”.