—¿Y le creíste?
—Quise creerle.
—Eso no protegió a mi hijo.
Rosa bajó la cabeza.
La información permitió ubicar una bodega de Legados del Bajío cerca de Tlajomulco. El lugar estaba lleno de objetos identificados únicamente con números: anillos de matrimonio, rosarios, fotografías, medallas militares, cuadros, vajillas, escrituras y cartas familiares.
Parecía un almacén construido con los recuerdos de personas que ya no podían defenderse.
Los agentes recuperaron las 11 carpetas, los sellos falsos y docenas de bienes reportados como perdidos. El relicario no estaba.
Ramiro había salido hacia Colima horas antes.
Mientras la policía lo buscaba, el crucero llegó a Puerto Vallarta. Rebeca descendió sonriente, con lentes oscuros y 2 maletas. Adela caminaba detrás de ella con el cuello erguido y la llave del ropero todavía colgada como si nada pudiera tocarla.
Los agentes las detuvieron antes de llegar al estacionamiento.