—Me considero un padre que casi llegó demasiado tarde.
Elena declaró sin gritar ni exagerar.
—Sebastián cerró la puerta desde afuera.
—Me quitó el teléfono.
—Dijo que nadie creería a una mujer enfrentada a una familia poderosa.
Sebastián la observaba con odio.
Elena sostuvo su mirada.
—Ya no decides cuánto espacio puedo ocupar en el mundo.
El juicio duró 7 meses. Sebastián recibió una condena por violencia, privación ilegal de la libertad, tentativa de homicidio y lavado de dinero. Octavio fue condenado como jefe de la organización. Rebeca recibió sentencia por encubrimiento, falsificación de documentos y colaboración en desapariciones. Bruno entregó información adicional, pero no consiguió evitar la cárcel.
Ricardo y Ernesto fueron declarados culpables por asociación delictuosa, corrupción, obstrucción y responsabilidad en la muerte de Isabel.
Camila recuperó legalmente su identidad.
Lucía volvió a usar el apellido Santillán.