—Los asuntos laborales se resuelven en la empresa. De nosotros hablaré cuando yo decida.
Quise intervenir, pero me detuvo.
—Esta pelea es mía, Vale. Acompáñame, pero no hables por mí.
Comprendí que descubrir la mentira de Iván no me daba derecho a decidir por ella.
El lunes se confirmó que Iván había enviado la propuesta desde su correo corporativo, usando precios viejos sin revisión técnica. El cliente rechazó continuar porque necesitaba cifras confiables para su obra. Papá estaba furioso, pero Patricia y el asesor laboral separaron las cosas: los insultos a Lucía no formaban parte del expediente.
Iván tuvo oportunidad de explicar las cartas laborales y la cotización. Dijo que solo quería agilizar todo porque pronto sería de la familia del dueño. La empresa revisó los documentos y le notificó por escrito la terminación laboral, así como sus derechos para reclamarla. Él anunció que acudiría al Centro de Conciliación Laboral.