Cepillarse rápidamente o hacerlo solo una vez al día puede dejar zonas sin limpiar.
Qué hacer: cepíllate los dientes durante dos minutos, dos veces al día, con pasta dental con flúor. Utiliza hilo dental o cepillos interdentales para limpiar los espacios donde el cepillo no llega.
3. Boca seca o falta de saliva
La saliva ayuda a eliminar restos de comida y a controlar el crecimiento de determinadas bacterias. Cuando la boca produce menos saliva, los olores desagradables pueden intensificarse.
La sequedad bucal puede aparecer por deshidratación, dormir con la boca abierta, respirar habitualmente por la boca o tomar ciertos medicamentos.
Qué hacer: bebe agua regularmente, evita el tabaco y considera utilizar chicles sin azúcar para estimular la producción de saliva. Si la sequedad es persistente, consulta con un profesional de la salud para identificar su causa.
No suspendas ningún medicamento por tu cuenta, aunque sospeches que está relacionado con el problema.
4. Caries y enfermedades de las encías