Hay quienes todavía dicen que destruí mi matrimonio por dinero. No los contradigo con cifras. Sólo les hago una pregunta: si tu pareja entregara las llaves de tu casa, tus secretos y tus ahorros a alguien que te está robando, ¿te dolería más perder los billetes o descubrir que nunca estuviste a salvo junto a esa persona?
Yo ya sé mi respuesta. El dinero se vuelve a ganar. La confianza, cuando alguien la vende a tus espaldas, no siempre se puede recuperar.