El DIF municipal nos orientó: denuncia ante el Ministerio Público, posibles medidas de protección y asesoría civil por la casa y el dinero. No habría solución instantánea.
Ernesto declaró personalmente. Contó cómo Brenda le pidió tres noches en el taller para recibir huéspedes y después encadenó reservaciones. Quitaron el calentador e instalaron un pasador para ocultarlo. Iván trasladó la cama plegable y sus bolsas de ropa.
—Al principio pensé que podía aguantar —explicó—. No quería que mi bisnieto se quedara sin techo. Luego me dijeron tantas veces que yo estaba confundido que empecé a tener miedo de contradecirlos.
Presentamos el reporte médico, las fotos, el anuncio y los movimientos bancarios. Se abrió una investigación. Su abogado notificó a Iván y Brenda que Ernesto retiraba cualquier permiso para rentar habitaciones y exigía recuperar las llaves.