Durante 7 meses, la suegra y la cuñada explotaron a la empleada y prepararon pruebas falsas para acusarla de robo; pero una transferencia enviada por una mujer “muerta” cambió para siempre la identidad del esposo

—Si pagan la factura, esto termina —dijo Ofelia.

—Pagar no compra nuestro silencio —contestó Claudia.

Verónica pidió nuevamente su relicario. Patricia aseguró que no sabía dónde estaba, pero las cámaras mostraban que después de guardarlo en su bolso había salido hacia la casa de Ofelia.

El abogado llamó a una representante del Ministerio Público que esperaba cerca para recibir la denuncia si Patricia se negaba a entregar la pieza.

Finalmente, Patricia subió a su habitación y regresó con una caja metálica.

Dentro había 6 cadenas, 3 pares de aretes, 2 relojes, un broche antiguo y el relicario de Verónica.

—Son objetos olvidados por las clientas —dijo.

—¿Y todas olvidaron preguntar por ellos? —cuestionó Claudia.

Verónica tomó su relicario y comenzó a llorar.

Rodrigo miró las joyas, luego a su madre.

—¿Tú sabías esto?

Ofelia permaneció en silencio.

Patricia se cubrió el rostro.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *