El juez ordenó silencio.
Renata lo miró por última vez.
—Su madre le dejó una herencia. Él convirtió esa herencia en una jaula. Ahora tendrá que explicar por qué necesitaba encerrar a todos para sentirse dueño.
La sentencia incluyó secuestro, falsificación de documentos, administración fraudulenta, asociación delictuosa, lesiones agravadas, coacción médica y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Adrián recibió una condena que lo mantendría décadas en prisión.
Octavio Mena, 3 médicos, 2 notarios y varios administradores también fueron procesados. Casa Horizonte fue clausurada. Las autoridades localizaron a 19 familias mediante pruebas genéticas y revisaron decenas de adopciones irregulares.
No todos los casos tuvieron finales felices. Algunas madres habían muerto sin conocer la verdad. Algunos niños no estaban preparados para volver con familias desconocidas. Renata entendió que rescatar a una persona no significaba borrar el daño.