El aire seco puede aumentar la sensación de sequedad en la boca, especialmente si duermes con la boca abierta.
Esto puede ocurrir en habitaciones con poca humedad ambiental o cuando los sistemas de calefacción y aire acondicionado contribuyen a resecar el ambiente.
Aunque este factor no explica todos los casos, revisar las condiciones del dormitorio puede ser un primer paso sencillo.
¿Qué puedes hacer?
Mantén la habitación limpia y ventilada.
Evita dirigir el aire acondicionado directamente hacia tu rostro.
Si utilizas un humidificador, mantenlo limpio y sigue las instrucciones del fabricante para prevenir la acumulación de microorganismos.
Comprueba si la sequedad mejora cuando cambias las condiciones del dormitorio.
Si el problema persiste a pesar de estos cambios, considera otras posibles causas en lugar de atribuirlo únicamente al ambiente.
6. Consumir alcohol, tabaco o bebidas con cafeína
Ciertos hábitos pueden contribuir a la sequedad bucal o empeorarla.