También puedes preparar una ensalada de garbanzos con pepino, jitomate, limón y hierbas frescas, o unas lentejas guisadas con verduras.
No es necesario eliminar por completo los platillos tradicionales. Basta con ajustar las cantidades y elegir ingredientes que permitan disfrutar del sabor sin añadir un exceso de sal o grasa.
8. Prueba las legumbres en ensaladas, sopas y guisos
Una de las mejores estrategias para comer más legumbres es variar su preparación.
Si siempre las consumes de la misma manera, es posible que termines aburriéndote. En cambio, puedes incorporarlas en diferentes recetas:
Ensalada de garbanzos: mezcla garbanzos cocidos con jitomate, pepino, cebolla, limón y un poco de aceite de oliva.
Sopa de lentejas: cocina lentejas con zanahoria, cebolla, jitomate y especias hasta que estén tiernas.
Frijoles con verduras: combina frijoles cocidos con calabacita, pimiento y cebolla para obtener un plato nutritivo.
Hummus casero: tritura garbanzos cocidos con tahini, limón, ajo y un poco de agua hasta conseguir una textura cremosa.