Utiliza un champú suave y aplica acondicionador después del lavado, especialmente en los largos y las puntas.
Recuerda que tener el cabello seco no significa que debas dejar de lavar el cuero cabelludo durante largos períodos. Si existe acumulación de grasa, sudor o residuos, también necesita una limpieza adecuada.
3. Si tienes el cabello rizado o muy rizado
El cabello rizado y muy rizado suele presentar mayor tendencia a la sequedad porque los aceites naturales del cuero cabelludo no se distribuyen con tanta facilidad a lo largo de las curvas del cabello.
Por esta razón, algunas personas con rizos prefieren espaciar los lavados y utilizar productos acondicionadores que faciliten el desenredado.
La frecuencia puede variar desde una vez por semana hasta varias veces, según la actividad, la producción de grasa y las necesidades individuales.
Para reducir la rotura, desenreda con suavidad, evita tirar de los nudos y utiliza un acondicionador adecuado para tu tipo de cabello.