El sebo es una sustancia natural que ayuda a proteger la piel y el cabello. Sin embargo, cuando se acumula junto con sudor, células muertas y residuos de productos, puede dar una apariencia grasosa.
En este caso, lavarte el cabello a diario o cada dos días puede ser apropiado, siempre que utilices un champú adecuado y no experimentes irritación.
No tienes que soportar varios días de grasa por miedo a que el lavado frecuente sea perjudicial. La clave está en elegir un producto suave que limpie eficazmente sin provocar sequedad o molestias.
2. Si tienes el cabello seco
El cabello seco puede sentirse áspero, verse opaco o enredarse con facilidad. En estos casos, lavarlo con demasiada frecuencia utilizando productos agresivos puede aumentar la sensación de sequedad.
Quizá te resulte más cómodo lavarlo dos o tres veces por semana, o con una frecuencia menor si tu cuero cabelludo permanece limpio y saludable.