Quienes llevan mucho tiempo sin hacer ejercicio pueden comenzar con periodos cortos y aumentar gradualmente, siempre que no aparezcan síntomas preocupantes.
3. Elevar los talones
Con una silla o una encimera firme delante para mantener el equilibrio, eleva lentamente los talones hasta quedar apoyado sobre la parte delantera de los pies. Después, baja de manera controlada.
Este movimiento trabaja los músculos de las pantorrillas y puede incorporarse a una rutina adaptada.
4. Practicar ejercicios de equilibrio
El equilibrio es importante para prevenir caídas y conservar la autonomía. Los ejercicios deben realizarse cerca de un apoyo estable y, si existe un riesgo elevado de caída, bajo la supervisión de un profesional.
Las personas con dolor importante, mareos frecuentes o dificultades para caminar deben recibir orientación antes de iniciar una rutina nueva.
Cómo organizar una alimentación que favorezca la fuerza muscular
No hace falta seguir una dieta complicada para empezar a mejorar los hábitos alimentarios. Una estrategia práctica consiste en incluir alimentos variados y alguna fuente de proteínas en las comidas principales.