Su hija alcanzó a susurrar “Papá, ayúdame” antes de que la llamada muriera; al llegar, encontró al yerno con un bate y una frase escalofriante: “Tuvo que ser disciplinada”… pero la mansión escondía algo peor.

—¿Conoces el código?

—No completo. Mi padre siempre usaba fechas familiares, pero ninguna funcionaba.

Teresa, que todavía sujetaba su bolsa de documentos, levantó la mirada.

—¿Qué fecha nació Samuel?

Rodrigo respondió automáticamente:

—El 17 de febrero.

—No —dijo Teresa—. Nació el 16 a las 23:48. El hospital registró el 17 porque llenaron el acta después de medianoche.

Rodrigo ingresó 160248 en el panel exterior.

La puerta lateral se abrió.

Gabriel ordenó la entrada. Los guardias bajaron con extintores mientras Rodrigo intentaba seguirlos.

—Tú te quedas —indicó Valeria.

—Ella es mi madre.

—La mujer que te robó acaba de intentar robar también a tus hijos.

Rodrigo la miró con lágrimas.

—Aun así, no quiero que muera.

Teresa cerró los ojos, pero habló con firmeza.

—Entonces ve. Salva la vida que ella nunca respetó.

Rodrigo descendió tras los guardias.

Minutos después apareció cargando a Beatriz, inconsciente por el humo. Detrás de ellos, un elemento de seguridad traía una caja metálica ennegrecida.

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