Existen diferentes estrategias respaldadas por mayor evidencia científica para controlar las molestias articulares. Dependiendo de su causa, un profesional sanitario puede recomendar ejercicio adaptado, fisioterapia, control del peso, aplicación de frío o calor y determinados medicamentos.
Mantener una alimentación equilibrada, dormir adecuadamente y realizar actividad física regular también puede contribuir al bienestar general y a mantener la movilidad.
Conclusión
La ruda es una planta tradicional interesante y algunos de sus componentes están siendo investigados por sus posibles propiedades antiinflamatorias. Sin embargo, actualmente no existen suficientes pruebas clínicas para recomendarla como tratamiento de la artritis.
Además, su consumo o aplicación incorrectos pueden provocar efectos adversos importantes. Por ello, las personas con dolor, inflamación o rigidez articular persistentes deberían consultar con un profesional sanitario antes de utilizar ruda u otros remedios herbales concentrados.
Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no sustituye el diagnóstico, consejo o tratamiento de un profesional sanitario.