Se han relacionado dosis elevadas con problemas gastrointestinales y posibles daños en órganos como el hígado y los riñones. Por esta razón, una preparación casera no debe considerarse automáticamente segura simplemente porque sus ingredientes sean naturales.
La ruda también resulta especialmente preocupante durante el embarazo debido a sus posibles efectos sobre el útero. Las mujeres embarazadas deben evitar su utilización medicinal.
Las personas que toman medicamentos, padecen enfermedades crónicas o están considerando utilizar suplementos de ruda deberían consultar primero con un médico o farmacéutico.
¿Qué ocurre si se aplica ruda sobre la piel?
El uso externo tampoco está completamente libre de riesgos.
La ruda contiene unas sustancias conocidas como furanocumarinas. Estos compuestos pueden reaccionar con la radiación ultravioleta después de entrar en contacto con la piel y provocar fitofotodermatitis.
Esta reacción puede causar enrojecimiento, ampollas, manchas e incluso lesiones similares a quemaduras. Por ello, aplicar hojas trituradas, aceites o preparados caseros de ruda directamente sobre una articulación dolorida puede presentar riesgos, especialmente si posteriormente la zona se expone al sol.
Alternativas para cuidar las articulaciones