Dejaría el sartén sobre la estufa, saldría de aquella casa y no volvería jamás.
Porque ahora sé que la decisión más poderosa no fue destruir la vida del hombre que me humilló.
Fue recuperar la mía antes de perderme para siempre.
Dejaría el sartén sobre la estufa, saldría de aquella casa y no volvería jamás.
Porque ahora sé que la decisión más poderosa no fue destruir la vida del hombre que me humilló.
Fue recuperar la mía antes de perderme para siempre.