Así que le envié un mensaje.
¿Te gustaría tomar otro café la semana que viene?
Su respuesta llegó un minuto después.
Me parece genial.
Aún no sabía si Mallory llegaría a parecerme de la familia.
Dejé el celular al lado de la carta de Warren.
Seguía sin saber si Mallory llegaría a parecerme de la familia.
Quizá no.
Pero Warren ya había decidido cómo iba a entrar ella en mi vida.
Lo que pasara después dependía de mí.