Se secó la mejilla.
“Yo también pasé años enojada con él”.
“¿Por qué has esperado hasta ahora para ponerte en contacto conmigo?”.
“¿Por haberte abandonado?”.
Asintió con la cabeza.
“Y luego por aparecer cuando estaba enferma, como si pedir perdón pudiera devolvernos veinticuatro años”.
Durante un rato, ninguna de las dos dijo nada.
Entonces le pregunté: “¿Por qué has esperado hasta ahora para ponerte en contacto conmigo?”.
“De verdad que nos dejó a las dos con ese trabajo, ¿verdad?”.
“Porque tenía miedo”.
“¿De mí?”.
“De hacerte daño”.
Casi me eché a reír.
“Nos dejó a las dos con ese trabajo, ¿verdad?”.
Volví a mirar las fotos.
Mallory esbozó una sonrisa triste.
“Sí”.
Volví a mirar las fotos.
Quería odiarlas.
En vez de eso, tomé la foto de la estantería.
“Nunca leía las instrucciones”.