Para preparar una taza puedes utilizar:
1 taza de agua caliente
2 o 3 rodajas finas de jengibre fresco
El jugo de medio limón
Una pequeña pizca de canela
Deja reposar el jengibre en el agua caliente durante aproximadamente cinco a diez minutos. Después, añade el limón y la canela. Puedes consumirla tibia y sin azúcar añadido.
¿Por qué utilizar jengibre?
El jengibre lleva siglos formando parte de diferentes tradiciones culinarias. Sus componentes naturales, incluidos los gingeroles, han despertado interés científico.
Uno de sus usos más conocidos está relacionado con las náuseas y determinadas molestias digestivas. Sin embargo, esto no significa que una infusión de jengibre pueda tratar cualquier problema gastrointestinal.
Las personas con síntomas frecuentes, dolor abdominal persistente o cambios importantes en sus hábitos intestinales deberían consultar con un profesional de la salud.
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