Tomás entregó mi instrucción firmada. Patricia y Gabriela rechazaron la segunda autorización. El banco retuvo la transferencia. Al día siguiente, el consejo celebró una sesión extraordinaria y revocó los poderes bancarios de Julián.
Los mil doscientos millones no salieron. Recuperar los ciento ochenta y seis millones ya desviados sería otra batalla.
—Ganamos tiempo —dijo Tomás cuando regresó a verme.
—Tiempo para demostrar quién lo hizo. No confundamos eso con justicia.
En Hidalgo, los peritos excavaron durante una semana. Bajo la losa hallaron restos humanos y una maleta deteriorada, con una placa grabada: E. O. Había una credencial y ropa. Esperaron las pruebas de identidad.
La genética confirmó que era Elisa. Su cráneo mostraba una lesión por un posible golpe. Nunca viajó a España.
El albañil conservaba la factura que Tomás había encontrado en un litigio mercantil. Declaró que Julián ordenó cerrar el aljibe de madrugada. Beatriz supervisó la obra y pagó un extra, confirmado parcialmente por una transferencia.