Antes de entrar al juzgado, se arrodilló frente al niño.
—Esto significa que Gabriel siempre será legalmente tu papá.
—¿Tú dejarás de serlo?
Víctor miró a Elena, pero ella permitió que respondiera solo.
—Siempre seré la persona de la que vienes. Gabriel es quien ha estado contigo todos los días. Quiero que la ley proteja lo que ya es verdad.
—¿Todavía podré verte?
—Cuando tú quieras.
Mateo pensó unos segundos.
—Puedes ir a mis partidos.
Víctor sonrió con los ojos húmedos.
—Me gustaría.
—Pero no los grabes.
—No lo haré.
La adopción quedó finalizada a las 10:42. Gabriel lloró cuando la jueza anunció que Mateo Salgado era legalmente su hijo.
Víctor aplaudió 1 vez desde la puerta y salió al pasillo.
Elena lo siguió.
—Hiciste lo correcto.
—Debí hacerlo desde aquella carretera.
—Sí.
Víctor pareció sorprendido de que ella no suavizara la verdad.