9 días después llegó la demanda.
Víctor exigía una prueba de ADN, custodia compartida, expedientes médicos y una orden que impidiera a Elena salir del estado. Se describía como un padre amoroso al que le habían robado 5 años.
Su madre declaró ante conocidos que Elena había quedado embarazada para manipularlos. Ramiro y Saúl ofrecieron contar “la verdad de la familia” a cambio de dinero.
La abogada de Elena presentó el video de la gasolinera.
Durante la audiencia, el juez observó 27 segundos de Elena corriendo detrás de la camioneta. Sin música, risas añadidas ni edición, la escena parecía aún más cruel.
La prueba confirmó que Víctor era el padre biológico. El juez rechazó la custodia compartida, pero autorizó visitas supervisadas porque Víctor no había sabido del embarazo.
En el 1er encuentro, Mateo llevó su camiseta favorita de dinosaurios. Víctor apareció con 3 bolsas de dulces, una camioneta a control remoto y una gorra con el nombre del niño.