Aunque sus ingredientes son habituales en la alimentación, hay algunas recomendaciones que conviene tener presentes.
Lava bien la col y los arándanos antes de utilizarlos.
Si tienes un aparato digestivo sensible, prueba una cantidad pequeña para comprobar tu tolerancia a la col cruda.
Si necesitas limitar el potasio por una enfermedad renal, consulta con un profesional sanitario sobre las porciones apropiadas de frutas y verduras.
Si tienes diabetes, considera los ingredientes y la cantidad total que consumes, especialmente si añades miel o azúcar.
Guarda la bebida sobrante en un recipiente limpio y cerrado dentro del refrigerador, y consúmela preferentemente el mismo día.
Si el sabor o la textura de la col cruda te resultan desagradables, puedes optar por consumirla cocida como parte de tus comidas y disfrutar de los arándanos enteros.
Conclusión
La bebida morada de col y arándanos es una receta sencilla, colorida y adaptable. Combina una verdura rica en fibra con una fruta que contiene antocianinas, y puedes prepararla en unos minutos sin recurrir a endulzantes añadidos.