La albahaca suele presentar hojas más grandes y anchas, aunque existen variedades de hojas pequeñas. Su aroma tiende a ser más fresco, dulce y, en algunas variedades, ligeramente anisado.
En cambio, el orégano suele aportar un carácter más intenso y especiado.
La albahaca es habitual en preparaciones con tomate, ensaladas y salsas, mientras que el orégano se utiliza ampliamente en guisos, adobos, carnes y mezclas de especias.
¿Y el orégano mexicano?
En México, el orégano es un condimento muy popular para preparar pozole, menudo, caldos, adobos y diferentes guisos.
El llamado orégano mexicano suele proceder de plantas del género Lippia, especialmente Lippia graveolens, y no del mismo género que el orégano mediterráneo.
Aunque ambos se conocen como orégano y comparten un uso culinario similar, pueden presentar diferencias en el aroma, el sabor y las características de sus hojas.