No utilices productos inflamables ni mezcles limpiadores químicos.
5. Seca completamente las piezas
Este paso es fundamental. El agua que queda en las piezas puede dificultar el encendido y afectar temporalmente el funcionamiento de los quemadores.
Seca cada componente con un paño limpio y deja que termine de secarse al aire antes de volver a colocarlo.
6. Coloca nuevamente las piezas
Una vez que todo esté limpio y seco, coloca las tapas y las parrillas en su posición correcta, siguiendo las indicaciones del fabricante.
No intentes encender la estufa si alguna pieza está mal colocada, si hay humedad cerca de los encendedores o si sospechas que existe una fuga de gas.
Errores que debes evitar al limpiar los quemadores
Aunque parezca una tarea sencilla, hay algunas prácticas que pueden causar daños o poner en riesgo tu seguridad.
No introduzcas agujas ni alambres en las boquillas. Estos objetos pueden dañar los conductos y modificar la salida del gas.