En estas circunstancias, espaciar los lavados puede ayudar a conservar el color durante más tiempo y reducir la exposición repetida a ciertos productos.
Utiliza un champú adecuado para cabello teñido y acondiciona los largos. También conviene limitar el uso excesivo de herramientas térmicas y proteger el cabello del calor.
Sin embargo, si tu cuero cabelludo necesita limpieza frecuente, no tienes que evitarla a toda costa. Es preferible ajustar los productos y la técnica antes que dejar acumular sudor, grasa o residuos.
¿Lavarse el pelo todos los días provoca caída?
Este es uno de los mitos más extendidos sobre el cuidado capilar.
Durante el lavado, es habitual observar cabellos en las manos o en el desagüe. En muchos casos, son pelos que ya se encontraban en la fase natural de desprendimiento y que se liberan al masajear y enjuagar el cuero cabelludo.