Es frecuente encontrar recomendaciones para eliminar verrugas utilizando vinagre, ajo, limón, bicarbonato u otras sustancias.
El hecho de que un ingrediente sea natural no significa que sea seguro para la piel. Las sustancias ácidas o irritantes pueden provocar quemaduras, inflamación, manchas y lesiones.
Tampoco se recomienda cortar, perforar o arrancar una verruga. Además del dolor y el sangrado, hacerlo puede aumentar el riesgo de infección y favorecer la propagación del virus.
Cómo reducir la propagación
Si tienes una verruga, intenta no rascarla ni manipularla innecesariamente. Lávate las manos después de tocarla y evita compartir objetos personales que hayan estado en contacto directo con la zona.
En el caso de las verrugas plantares, utilizar calzado en duchas públicas, vestuarios y piscinas puede ser una medida práctica de higiene.
También es recomendable evitar afeitar directamente sobre una verruga, ya que pequeñas lesiones en la piel podrían contribuir a extenderla hacia áreas cercanas.
¿Cuándo deberías consultar a un médico?