Un padre volvió a medianoche y encontró a su hijo de 12 años lavando ropa solo; la nota decía: “No pertenece a esta familia”, pero lo que hallaron dentro del armario de la abuela destrozó su matrimonio.

Tomó la demanda de divorcio y la firmó.

Esa noche, la policía capturó a Ramiro cerca de Manzanillo. Dentro de la camioneta había documentos, cuadros y joyas, pero no el relicario.

Ramiro aseguró que lo había arrojado por la ventana cuando vio una patrulla siguiéndolo.

—Nunca van a encontrar esa cosa —dijo sonriendo—. Terminó en una barranca junto a la carretera.

Héctor sintió que había perdido a Mariela por segunda vez.

Sin embargo, Gabriel recibió una llamada mientras los agentes procesaban la detención. Un trabajador de mantenimiento había encontrado un objeto dorado atrapado entre la maleza, varios kilómetros atrás.

Cuando abrió la fotografía enviada al teléfono, Héctor reconoció el rostro de la Virgen.

El relicario estaba partido.

La cadena había desaparecido.

Pero debajo del barro seguía visible la inscripción que Rebeca jamás había leído:

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