El vinagre de manzana se obtiene mediante un proceso de fermentación. Primero, los azúcares presentes en la manzana se transforman en alcohol y posteriormente determinadas bacterias convierten ese alcohol en ácido acético.
Precisamente el ácido acético es uno de los componentes más estudiados del vinagre y el responsable de buena parte de su característico sabor ácido.
Algunas variedades sin filtrar también contienen una sustancia conocida popularmente como “la madre”, formada durante la fermentación. Sin embargo, esto no significa que posea propiedades milagrosas.
¿Puede ayudar a controlar el azúcar en sangre?
Uno de los aspectos más estudiados del vinagre es su posible influencia sobre la respuesta de la glucosa después de determinadas comidas.
Algunas investigaciones sugieren que consumir vinagre junto con una comida puede producir cambios modestos en la glucosa posprandial en determinadas personas.
Esto no convierte al vinagre de manzana en un tratamiento para la diabetes. Las personas que utilizan insulina u otros medicamentos para controlar la glucosa deberían consultar con un profesional sanitario antes de consumirlo regularmente.