También conviene evitar revisar el teléfono cada vez que uno se despierta. Mirar la hora repetidamente puede aumentar la preocupación y hacer que el cerebro se mantenga más alerta.
5. Los cambios hormonales y la edad
El sueño puede cambiar a lo largo de la vida. Algunas personas mayores experimentan un descanso más ligero, se acuestan antes o se despiertan más temprano que cuando eran jóvenes.
Los cambios hormonales también pueden influir. Durante la menopausia, por ejemplo, los sofocos y los sudores nocturnos pueden interrumpir el sueño. Otras personas experimentan despertares relacionados con cambios en su salud, sus medicamentos o sus rutinas.
Sin embargo, despertarse a las 3 o 4 de la mañana no permite identificar por sí solo un problema hormonal. Para determinar si existe una causa específica, es necesario considerar otros síntomas, los antecedentes personales y, cuando corresponda, una evaluación médica.
6. ¿Puede despertarse a esa hora ser una señal de un problema de salud?