La realidad es que el sueño depende de distintos factores, desde los hábitos cotidianos hasta el estrés y las condiciones del entorno. Comprender qué puede provocar estos despertares ayuda a identificar qué cambios podrían mejorar el descanso.
¿Por qué nos despertamos entre las 3 y las 4 de la mañana?
El sueño no es un estado uniforme que se mantiene igual durante toda la noche. El cerebro atraviesa diferentes etapas, alternando periodos de sueño ligero, sueño profundo y sueño con movimientos oculares rápidos, conocido como fase REM.
A medida que avanza la noche, la cantidad de sueño profundo suele disminuir y los despertares breves pueden volverse más frecuentes. Muchas veces, una persona se despierta durante unos segundos y vuelve a dormir sin siquiera recordarlo al día siguiente.
El problema aparece cuando el despertar se prolonga, ocurre repetidamente o dificulta volver a conciliar el sueño.