La ruda contiene diferentes compuestos vegetales activos, entre ellos flavonoides, alcaloides y cumarinas. Algunos de estos componentes han despertado el interés de los investigadores por sus posibles propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
La inflamación participa en numerosos problemas articulares. En la artritis reumatoide, por ejemplo, el sistema inmunitario ataca por error los tejidos de las articulaciones, provocando inflamación y posibles daños. En la osteoartritis, aunque el mecanismo es diferente, también puede aparecer inflamación alrededor de las articulaciones afectadas.
Diversos estudios experimentales han investigado los posibles efectos antiinflamatorios de la Ruta graveolens. Sin embargo, gran parte de las investigaciones disponibles se han realizado en laboratorios o animales, por lo que todavía se necesitan estudios clínicos de calidad en seres humanos.
¿Puede la ruda tratar la artritis o el reumatismo?
Actualmente, la ruda no debe considerarse un tratamiento demostrado para la artritis, el reumatismo o el dolor articular crónico.