En algunos casos, un programa de ejercicios puede ayudar a mejorar la movilidad, fortalecer determinados músculos y reducir molestias.
Los ejercicios suelen centrarse en músculos abdominales, glúteos, caderas y espalda.
Sin embargo, no existe un único ejercicio adecuado para todas las personas.
La causa de la curvatura, la edad, el estado físico y la presencia de dolor deben considerarse antes de establecer una rutina.
Un fisioterapeuta puede evaluar estos factores y recomendar ejercicios adaptados a cada situación.
Hábitos para cuidar la espalda
Mantenerse físicamente activo es una de las mejores estrategias generales para cuidar la salud musculoesquelética.
También puede resultar útil evitar permanecer durante muchas horas consecutivas en la misma posición.
Si trabajas sentado, intenta levantarte y moverte periódicamente. Ajustar correctamente la altura de la silla y de la pantalla también puede favorecer una postura cómoda.
Mantener un peso saludable y realizar actividad física regularmente puede reducir parte de la carga que soporta la espalda.
¿Cuándo consultar al médico?