El esmalte perdido no vuelve a crecer naturalmente.
Por esta razón, utilizar repetidamente limón, vinagre u otras sustancias muy ácidas como método de blanqueamiento no es una buena estrategia para la salud dental.
5. El bicarbonato tampoco debe utilizarse sin control
El bicarbonato aparece frecuentemente en recetas caseras. Algunos productos dentales comerciales contienen ingredientes abrasivos cuidadosamente formulados para ayudar a eliminar manchas.
Sin embargo, frotar los dientes agresivamente con preparaciones caseras puede aumentar el desgaste o irritar los tejidos de la boca. La frecuencia, formulación y técnica importan.
6. Una limpieza profesional puede marcar una gran diferencia
En ocasiones, lo que parece una fuerte decoloración es parcialmente acumulación de placa, sarro o manchas externas.
Una limpieza realizada por un profesional dental puede mejorar considerablemente la apariencia de los dientes y permite comprobar al mismo tiempo la salud de las encías y detectar posibles caries u otros problemas.
¿Cuál es la opción más segura para conseguir dientes más blancos?