Algunos hábitos también favorecen la aparición de manchas. El café, el té, el vino tinto, determinadas bebidas oscuras y el tabaco son ejemplos habituales. Una higiene oral insuficiente puede permitir además la acumulación de placa y sarro, haciendo que los dientes parezcan más oscuros.
Por eso, antes de buscar un tratamiento blanqueador, conviene identificar el origen de la decoloración.
- Mantener una buena higiene dental
Puede parecer evidente, pero una rutina adecuada sigue siendo uno de los pasos más importantes para conservar una sonrisa saludable.
Cepillarse los dientes regularmente con una pasta dental con flúor ayuda a eliminar placa y manchas superficiales. La limpieza entre los dientes mediante hilo dental o productos equivalentes también permite alcanzar zonas donde el cepillo no llega fácilmente.
La constancia suele ser más beneficiosa que utilizar métodos caseros agresivos.
2. Las pastas dentales blanqueadoras pueden ayudar