Una de las causas más sencillas es la presión temporal sobre un nervio.
Por ejemplo, si duermes con el brazo debajo del cuerpo o mantienes la muñeca doblada durante mucho tiempo, puedes comprimir determinados nervios.
Cuando cambias de posición y recuperas la sensibilidad, el hormigueo normalmente desaparece poco después.
Este tipo de episodio ocasional suele ser muy diferente de un entumecimiento que permanece durante horas o aparece repetidamente sin una explicación evidente.
El síndrome del túnel carpiano
Una causa bastante conocida del hormigueo en las manos es el síndrome del túnel carpiano.
Se produce cuando el nervio mediano queda comprimido en la zona de la muñeca.
Puede provocar:
Hormigueo en los dedos.
Entumecimiento.
Dolor en la muñeca o la mano.
Sensación de pinchazos.
Molestias que aparecen durante la noche.
Debilidad al sujetar determinados objetos.