Tampoco existe un tiempo universal que determine quién es más inteligente. Algunas personas encuentran rápidamente una figura escondida, mientras que otras necesitan observarla con más detenimiento.
La finalidad principal es disfrutar del proceso y mantener la curiosidad.
Un pequeño experimento para poner a prueba tu observación
Si quieres convertir el reto en un juego más divertido, puedes intentarlo de tres maneras.
Primero, observa la fotografía durante diez segundos y comprueba si reconoces alguna forma sospechosa. Después, vuelve a mirarla y divide mentalmente la imagen en cuatro partes.
Por último, pide a otra persona que intente encontrar al perro sin decirle dónde crees que está. Comparen sus estrategias y comprueben si observaron las mismas zonas.
Es posible que ambos encuentren detalles diferentes. Esto sucede porque cada persona dirige su atención de manera distinta y puede fijarse en contrastes o formas que otra pasa por alto.