El humo del laurel puede cubrir durante un tiempo algunos olores presentes en una habitación. Sin embargo, no debe considerarse un método para “purificar” el aire.
Si existen olores persistentes relacionados con humedad, cocina, mascotas o poca ventilación, lo recomendable es identificar su origen, limpiar adecuadamente y renovar el aire.
5. Produce humo y partículas
Este punto suele quedar fuera de las publicaciones virales. Quemar cualquier material vegetal genera humo y partículas que pueden afectar la calidad del aire interior.
Por esa razón, mantener una buena ventilación es fundamental. Las personas con asma, alergias, problemas respiratorios o sensibilidad al humo deberían evitar esta práctica o consultar con un profesional sanitario si tienen dudas.
6. No ofrece los supuestos “milagros” que circulan en Internet
En redes sociales pueden encontrarse afirmaciones según las cuales quemar laurel elimina enfermedades, desintoxica el organismo o produce cambios extraordinarios durante la noche.